Más sucesos bizarros de mi vida.

Por alguna extraña razón, soy un imán para gente rara. Conozco gente en situaciones extrañas, son casualidades las que me unen a los que termino llamando amigos.
Pero mi vida no son solo encuentros afortunados.
El dia de ayer, viernes. Sucedió uno de los sucesos más extraños de toda mi vida.
Después de salir de la escuela, esperé y esperé por un autobus que pudiera llevarme a mi casa.
Al fin, vi a lo lejos el bus indicado, le hice la parada, pagué y busqué un asiento, del lado derecho y pegado a la ventana.
Al subirme noté una mirada clavandose en mi, como de costumbre. Creí que quizás era por mi fleco, mi mecha morada, mi playera, mis tennis rotos, o alguna de esas cosas que no me hacen parecer una joven de 19 años con buenas intenciones. Al buscar a la persona que me veía, encontré que la amenaza provenía de una señora de alrrededor de 60 años, cabello canoso, que comía un boli.
Encontré un asiento, justo detrás de la señora, que no dejaba de voltear insistentemente. Pensé que ya había sobrepasado el límite del acoso "por apariencia extraña" y se convertía en un problema personal.

Acerté.

La señora se levanta de su asiento, voltea a verme y me señala con el dedo.

-A mi no me haces pendeja, pinche vieja

Yo respondo con un
-¿Que?

-¡A mi no me haces pendeja! ¡Ya vi que me vienes tomando fotos con tu celular!

En cualquier otra ocasión, me hubiera declarado culpable de tomarle fotografías a alguien, no con mi celular obviamente. Traía mi camara conmigo.

-No señora, no vengo tomandole fotos con mi celular, mire.

Le muestro mi celular , que tuve que sacar de la bolsa de mi hodie.

-Ya te vi, a ti si te caché, me vienes tmando fotos, pero vas a a ver pendeja.
En eso me avienta un manotazo que se estrella con mi frente y corre mis lentes hacia abajo. Yo solo pude hacerme a un lado, meter las manos para evitar una segunda agresión.

Otra señora la apartó y la señora accedió a bajar del bus.
Yo, me quité los lentes, los limpié. Mientras sentía ardor y humedad en la frente.
Limpié la sangre y me puse a oír musica, ante el asombro de los demás pasajeros, voltee a verlos y dije:

-Seguramente es esquizofrenica.

Y volteé de nuevo a la ventana.

No cabe duda que soy un imán de sucesos extraños, y de personajes pelculiares que no en todas las ocasiones terminan siendo mis amigos.




La herida limpia

5 comentarios:

eduardo lopez paz dijo...

jajaj k pirata
son cosa k de la nada suceden
lo bueno k era un biejita

Fire_tony dijo...

¿Cómo te cortó? Yo sí le tomé fotos, seguramente fue mi culpa, perdón.

El día que me conozcas te sentirás la rara más rara del mundo, es que yo soy bien normal, excepto porque tengo ciertas zoofilias "no normales" como la necrozoofilia homosexual, pero es pasable, ¡en serio!

Anónimo dijo...

:-(

Es la maldicion de aquellas personas interesantes, que viene cualquier mequetrefe y te da un manotazo :-(

fluke dijo...

Vengaaaaa que eso si es raroooo....

ja, que genial, digo, para el que no lo vivió, si no me hubiera tocado alguna vez conocer gente así de zafada no te creería, pero sinceramente, te creo xD.

Bueno, que te duela poco, y espero no se te haya pegado nada.

Saludos

El kiwicin! dijo...

jajajaja iegue a tu blog y me dio muchisima risa tu situacion... que mal plan, esas ruquitas son igual de malditas que el furby!
saludos!