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Mi proposito de hoy

Es hacerme fan de una banda poco conocida en Europa, de algún genero que casi nadie conoce, para que en cuatro años, cuando el genero sea famoso en México y la banda su mayor representante, pueda presumir que los conocía antes que todos, y decir que hace cuatro años, antes de que fueran tan comerciales eran lo maximo.

Mi no sabe

Toda la vida he sido distraída, más distraída que el ser humano promedio. Fui diagnosticada con sindrome de atención dispersa. Por lo tanto siempre fuí una niña hiperactiva, que desarmaba cualquier juguete que estuviera en mis manos.
Mi mamá siempre se preocupó por mi manera de aprender y de conocer el mundo, desde pequeña estuve en cursos, para canalizar toda esa energía y esa curiosidad exagerada.
Nunca fui niña problema, digamos que, prefería aislarme de los otros niños que no entendían por que demonios hacía las cosas.
Sigo siendo distraída, más distraída que el ser humano promedio.
Me he perdido de muchos acontecimientos, de muchas reacciones, de muchas personas, por ser tan distraída.
Cada que pasa algo y no tengo la mas minima ídea de lo que se dice, solo contesto:

-Mi no sabe

Se ha vuelto un sello en las conversaciones, y seguramente es lo único que mucha gente recuerda de mi.
El mi no sabe, es mi escencia.

Más sucesos bizarros de mi vida.

Por alguna extraña razón, soy un imán para gente rara. Conozco gente en situaciones extrañas, son casualidades las que me unen a los que termino llamando amigos.
Pero mi vida no son solo encuentros afortunados.
El dia de ayer, viernes. Sucedió uno de los sucesos más extraños de toda mi vida.
Después de salir de la escuela, esperé y esperé por un autobus que pudiera llevarme a mi casa.
Al fin, vi a lo lejos el bus indicado, le hice la parada, pagué y busqué un asiento, del lado derecho y pegado a la ventana.
Al subirme noté una mirada clavandose en mi, como de costumbre. Creí que quizás era por mi fleco, mi mecha morada, mi playera, mis tennis rotos, o alguna de esas cosas que no me hacen parecer una joven de 19 años con buenas intenciones. Al buscar a la persona que me veía, encontré que la amenaza provenía de una señora de alrrededor de 60 años, cabello canoso, que comía un boli.
Encontré un asiento, justo detrás de la señora, que no dejaba de voltear insistentemente. Pensé que ya había sobrepasado el límite del acoso "por apariencia extraña" y se convertía en un problema personal.

Acerté.

La señora se levanta de su asiento, voltea a verme y me señala con el dedo.

-A mi no me haces pendeja, pinche vieja

Yo respondo con un
-¿Que?

-¡A mi no me haces pendeja! ¡Ya vi que me vienes tomando fotos con tu celular!

En cualquier otra ocasión, me hubiera declarado culpable de tomarle fotografías a alguien, no con mi celular obviamente. Traía mi camara conmigo.

-No señora, no vengo tomandole fotos con mi celular, mire.

Le muestro mi celular , que tuve que sacar de la bolsa de mi hodie.

-Ya te vi, a ti si te caché, me vienes tmando fotos, pero vas a a ver pendeja.
En eso me avienta un manotazo que se estrella con mi frente y corre mis lentes hacia abajo. Yo solo pude hacerme a un lado, meter las manos para evitar una segunda agresión.

Otra señora la apartó y la señora accedió a bajar del bus.
Yo, me quité los lentes, los limpié. Mientras sentía ardor y humedad en la frente.
Limpié la sangre y me puse a oír musica, ante el asombro de los demás pasajeros, voltee a verlos y dije:

-Seguramente es esquizofrenica.

Y volteé de nuevo a la ventana.

No cabe duda que soy un imán de sucesos extraños, y de personajes pelculiares que no en todas las ocasiones terminan siendo mis amigos.




La herida limpia

Ayer desempolvé el cajón de los recuerdos, que no es un cajón propiamente, es más como la esquina del librero, donde hay una caja con bocetos, posters, cuadernos, escritos.
Fue el día de la nostalgia, después de ojear por largo tiempo los posters que había hecho en mis primeros meses de escuela, no pude dejar de pensár en lo mala que era.

-¿Qué demonios es esto?
-¿En que estaba pensando?

Así pasaron horas de autocrítica, y ahí lo encontré.

El clasico cuadernito de recuerdos de secundaria. Color rosa, todo cursi. De esos de hello kitty con pasta dura y hojas ilustradas, del mismo rosa pastel, que ahora me resulta poco soportable.
Yo y mis cursilerias pre adolescentes.
Lo abrí y leí los recuerdos que me escribieron muchos de mis compañeros, incluso algunos a los que llegué a llamar amigos.

Recuerdos, de aquellos primeros besos y de escapes de clase suicidas. De los prefectos que hacían que me despintara las uñas y me recogiera el cabello. De las risas provocadas por el payaso de la clase, de tareas prolongadas hasta la noche, con pedazos de pizza amenizados por los Red Hot Chilli Pepers, O las claves de tomb rader.

Recordé mi lapicera de aluminio, que sonaba cada que caminaba. Y a las otras niñas que rellenaban sus brasieres en el baño con papel higienico.
Los letreros que rezaban que cierta fulana del 3° D era una puta, o de lo mal que se veía alguien en falda.
Todo siguió rondando mi mente, por algun par de horas, hasta que volví a cerrar mi libreta rosa, llena de letras escritas con lapiceros de colores.

Y eso que he dejado de ser cursi.

Hoy

Hoy me desperté temprano, después de una larga semana de vacaciones y de deprimirme, después de sumirme en una racha de flojera descomunal, en la cual no ha pasado nada con mi vida.
Terminé el semestre con buenas calificaciones, nuevos malos hábitos y jarras de café.
Hoy es viernes, viernes de la primera semana de vacaciones, y hasta ahora, estoy bién.
Me esperan dos meses de interminable descanzo, en los cuales no se que hacer con mi vida, trabajo talvez.
La televisión está prendida, y la casa bastante vacía, mis papás salieron hoy, mi hermana aun está en la escuela y lo unico en lo que puedo pensar es que quiero un Elvis, pero me duele es el estómago y las nauseas no me dejan comer. Sí, creo que necesito vitaminas, para suplir el degradante trato que le he dado a mi cuerpo, que con suerte llegará a los 40.

Hoy me dieron ganas de escribir, pero no mas que esto.

Y ya
Fin.

De colores.

Dando una pequeña actualizacion de lo que sucede en mi vida, todo es muy extraño y confuso ultimamente, las actitudes infantiles han puesto mi vida en un lugar incómodo, en el que he estado antes, pero no me gusta estar.

La gente a mi alrrededor se aparta, dejandome resolver todo sola.
Los viajes se acercan, y espero me permitan despejar mi mente, mis ideas y todo.
Hay tanta gente a la que quiero ver, tantos lugares que conocer, un ser al que quiero abrazar, aunque no podamos hablar tanto.
Tengo muchas ideas y pocas ganas para realizarlas.

Se supone que este post debería de ser feliz, pero no puedo hacerlo en este momento. No me siento miserable, no aún, solo siento lo mismo de aquellos días de preparatoria, en los que anhelaba tantas cosas, en los que quería olvidar y superar tantas cosas.
Solo me siento "existencialista".

Cosas que quiero hacer

Cuando crezca quiero ser una de esas personas que las ponen titulo a las peliculas porno, imaginen todas las posibilidades, Mis titulos no serían tan obvios y guardarían cierto misterio.
Mis peores enemigos serían los traductores extranjeros, que probablemente arruinarían mis títulos. Probablemente lograría que el porno fuera un arte reconocido.
Trataría de ser sutil y apegarme al guión lo mas que pueda.
Seguramente sería una buena titulista porno.

Descubrí

Este fin de semana descubrí que mi hermana es una niña bién, que los rockers son unos nefastos (momento, eso ya lo sabía) que los emos se sienten muy valientes en bolita y son bien pinches gorrones. Que las malas bandas estan sobrevaluadas, y casi nunca pelan a las buenas.
Que una plática odiosa puede siempre ser mejor si alguno de los participantes se ha disfrazado de tortuga.
Que las chips pimienta y limón saben chidas, que las casas viejas y derruídas me resultan hermosas.
Que las tareas se hacen mejor cuando hay pizza y wii, y si terminan en dos vodkas, son excelentes.
Que soy divertida cuando tengo tres vodkas encima.
Que odio el reggaeton, mas que a cualquier cosa en el mundo.
Que odio al horario de verano más que al reggaeton.
Que no soy muy buena hablando frente a una camara.
Que nunca puedes mantener a los hombres felices.
Que aveces te pueden correr de tu casa por una pendejada.
Y aprendí que una tarde me puede hacer muy feliz.